A Nuestra Señora del Oreto

Como flecha de místico anhelo y fervor de sincera emoción se dirige a tu trono en el Cielo la vibrante alcudiana canción. Madre de Oreto protectora de mi pueblo y de mi hogar; a tu Alcudia labradora dale frutos de amor y de paz y a la villa que te adora de tu gloria y tu fe vivirá. Nuestra voz enaltezca ferviente tu divina belleza ideal y Tú en pago concede a tu gente tu tesoro de amor maternal. Sé mi norte y sé mi guía, mi consuelo y mi alegría Madre mía.

© 1948 de la letra: Llorenç Millo.