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Diario Clarín - 17 de octubre de 2003

LA MAESTRA DE TINELLI TOMÓ LECCIÓN: ÉL APROBÓ, PERO CON MACHETE

El personaje de “la señorita” ya es uno de los logros del programa. Sin reparos, pone en aprietos al conductor en cuestiones de cultura general y hasta se anima a acusarlo de “copión”.

Al niño Marcelo le llegó la hora: ¿quién se atrevería a decir que no es el mejor alumno de su curso? Nadie. Por lo menos en su tan autoreferencial “Videomatch”. Aunque claro, siempre hay una primera vez para todo y a Marcelo le llegó. Entonces el conductor se paró derechito, prolijo con los brazos al costado, se acomodó una vez más su pelo largo tras las orejitas y cantó el recontra conocido “ho-la-se-ño-ri-ta”, como un dandy. Así recibió, como hace todas las semanas, al personaje que interpreta Juan Pablo Geretto, uno de los integrantes de Manicómic que se emperifolla como una verdadera maestra “a la antigüa” y hace transpirar al conductor con sus impiadosas acotaciones.

Ni lerda ni perezosa, esta querida y entrañable Señorita Maestra de Geretto empezó la clase dándole duro al dueño de casa. “Ya no convence a nadie” le dijo, “catorce años en el mismo curso...” le sugirió “...y haciendo lo mismo” agregó más tarde, sin importarle un pepino la carita nerviosa del Cabezón. Y más graciosa que nunca, caminó despacito hacia su verdadero plato fuerte. Porque esta versión pedagógica de Mario Pergolini (con rimel y peluca) o de Susana Giménez (algo menos flaquita) tenía preparado para Marcelo una pruebita de gracia que, finalmente, lo deschavaría ante cámaras.

Y llegó el momento de pasar al frente y de dar la lección. “Encima no estudié” le reconoció, Tinelli, suplicante. Pero la Maestra continuó, ¡¡qué tanto!!: “Bueno, preparadito, párese al costadito y empiece con el tema de hoy, Constantinopla”. Increíblemente, el conductor habló y habló sobre el asunto por un rato largo. “Cayó en manos de los turcos, recordemos que ahí termina la Edad Media, y...” repitió como un lorito. Pero la seño lo sacó de libreto, una vez más: “¿y qué empieza?” le preguntó, relamiéndose. Marcelo, primero titubeó, después miró para arriba, más tarde se volvió a acomodar el pelo, hasta que pensó y dijo: “la Edad Moderna”, contestó medio inseguro. Sí... correcto, prueba superada para el jefe.

Pero la alegría duró poco. “¡Abrí la mano te digo!” gritó desaforada la maestra, siempre impecable con su escarapela celeste y blanca en pecho. Y ahí se vio, lamentablemente, la verdad. Un papelito chiquito y arrugado salió del puño de Marcelo y terminó delatando las buenas intenciones del conductor. “¿Se lo escribiste vos...?” le preguntó a una productora. Sí, era cierto, ni siquiera lo había escrito el propio Tinelli. “Vos te creés que así lo ayudás, pero no...” terminó Geretto, sin dudas uno de los más graciosos descubrimientos del “Videomatch” 2003. Alguien que demostró que Marcelo es un copión... ¡quién lo hubiera dicho!

Revista Semanario - 8 de septiembre de 2003

LA OTRA CARA DE LA MAESTRA ARGENTINA

Juan Pablo Geretto, el actor que interpreta a una típica maestra argentina en VideoMatch y en la obra Manicomic, habla de sus orígenes en el under y de su paso a la pantalla chica y la popularidad.

Juan Pablo Geretto tiene 29 años y toda su vida soñó con este momento de gloria que esta viviendo. Desde muy chico -a los ocho años- empezó a estudiar actuación y su mayor deseo era conseguir la aceptación de los espectadores y de sus pares. Hoy, está viviendo ese momento soñado, gracias a su partición en “Videomatch” de la mano del casting que Marcelo Tinelli realizó el año pasado y donde surgieran los integrantes de “Manicomic”. Geretto fue uno de los finalistas y en “Videomatch” representa a la tipificación de una maestra argentina con todas las de la ley.
“Yo venía haciendo un unipersonal desde hacía tres años y medio por todo el país, y cuando me enteré del casting, me presenté para lograr hacerme conocer. En ‘Solo como una perra’, mi unipersonal, interpretaba a cuatro mujeres, todas muy típicas de nuestro país, y son las que interpreté en el casting. A la producción de Marcelo Tinelli le encantó el de la maestra y ahora lo hago en el piso. Me divierte mucho y me encanta la relación que tengo con el público ante cámaras porque la gente se siente muy identificada con este personaje, todos tuvimos algún docente como la maestra que yo hago. Es una típica docente argentina con todas las contradicciones que esto implica”, cuenta Geretto, y agrega: “La verdad es que no me inspiré en nadie en particular para sacar el personaje, es como que lo tengo incorporado. Supongo que es un poco cada una de las docentes que tuve en mis años de estudiante”.
Juan Pablo nació en Gálvez, un pueblito a mitad de camino entre Rosario y Santa Fe. Los últimos 11 años vivió en Rosario, pero ante el caudal de trabajo que el éxito conlleva decidió mudarse a Buenos Aires. A pesar de que la mayoría de sus trabajos estuvieron relacionados con el humor, Juan Pablo también es actor drámatico. “Pero no sé que pasa, no me cuesta nada hacer reír. No sé, simplemente se ríen. En cambio, a mí es muy díficil hacerme reír”, cuenta el actor.
Además de su trabajo en televisión, está haciendo “Manicomic” en teatro junto a los otros participantes que salieron beneficiados del casting realizado el año pasado. Después del éxito en Mar del Plata ahora actúan en el teatro Lola Membrives los viernes, sábados y domingos.
“Hoy mi vida personal es en gran parte el trabajo, no hago otra cosa, pero no me quejo, ojo, es una elección. Con mis compañeros de ‘Manicomic’ formamos un grupo bárbaro, nos llevamos muy bien y somos un grupo muy unido. A la mayoría de ellos ya los conocía de antes, es que muchos venimos de una larga trayectoria, sobre todo en el under, y hemos compartido espectáculos juntos”, cuenta el hombre detrás del simpático personaje de maestra severa pero tan querible. Y protagonista del único momento serio de “Manicomic” con su monólogo sobre el himno nacional, muchas veces tan “devaluado”.
Con respecto a su jefe, no puede parar de disparar elogios. “Marcelo es un gran tipo, en el piso es un gran tirador de pies, es muy generoso con eso de dejarte los remates para que uno se luzca”, finaliza este actor que tiene varios premios en su haber, entre ellos, el “Estrella de Mar” al mejor unipersonal, cuando presentó “Sólo como una perra” en Mar del Plata.

Diario La Prensa - 18 de abril de 2003

EL HUMOR NACIDO EN LA TELEVISIÓN

“…Ya en el escenario la Tinelli´s troupe baila en medio de una colorida escenografía que combina con sus atuendos y da lugar al primer personaje: la maestra gritona y supermaquillada que encarna Juan Pablo Geretto, el transformista que en su papel se atreve a desafiar al público con preguntas sobre los autores del Himno o con el reconocido "¿Qué te hace tanta gracia? Contanos, así nos reímos todos...", y quien también se encarga de cerrar el espectáculo con un monólogo dedicado a la realidad social…”

Diario Clarín - 3 de febrero de 2003

INVENTADOS PARA TRIUNFAR

"...Juan Pablo Geretto es el transformista que interpreta a la maestra verborrágica, algo histérica, con escarapela celeste y blanca gigante y mucho rimel; un personaje familiar para cualquier argentino de más de cinco años. "¿Qué te hace tanta gracia? Contanos así nos reímos todos", reprende a alguien del público en Manicomic y logra las carcajadas del resto. Sobre el final, se pone seria, habla de la situación social y desconcierta un tanto a los espectadores. "El humor es una buena forma de hacer crítica", explica Geretto..."

Diario La Capital de Mar del Plata - 30 de enero de 2003

LA MAESTRA

...Juan Pablo Geretto, de 28 años, abre y cierra el espectáculo que los Manicomic hacen en Mar del Plata con su personaje de la maestra, que ya había utilizado en el unipersonal "Solo como una perra" y que le valió un premio Estrella de Mar.

"...Es una típica docente argentina, con todos los clichés, peleadora y malhumorada, que está en la lucha con todos los conflictos de la actualidad. Pero también fue tomando forma con el tiempo, con la gente, con el correr de las funciones y aggiornándose con todas las cosas que van pasando, porque es un personaje que habla de la actualidad".

El actor se mostró muy contento con la respuesta que ha tenido el personaje por parte del público. "La respuesta es bárbara desde la identificación, porque desde algún punto todos tuvimos un docente como el que planteo".

Si bien también tiene formación de teatro independiente, reconoce que "hice de todo, pero con el humor me siento muy cómodo..."

Río Negro Online - 13 de enero de 2003

EL HUMOR DESPUÉS DE PASAR POR VIDEOMATCH

“…entra en escena una severísima maestra excelentemente caracterizada por Juan Pablo Geretto, uno de los más aplaudidos, quien también tiene la responsabilidad, que asume con éxito, de cerrar el espectáculo…”

JUAN PABLO GERETTO, DE ROSARIO A VIDEOMATCH

Desde que tenía ocho años sabía que su vida estaría ligada al teatro. Su infancia fue tranquila aunque en su adolescencia decidió emigrar de su Gálvez natal en búsqueda de nuevos horizontes. Rosario lo aguardaba para que junto a La Correntina diera sus primeros pasos en el escenario. Hoy, luego de consagrarse con distintos premios , entre ellos el Estrella de Mar por "Sólo como una Perra", un éxito que le permitió recorrer distintos puntos del país . Hoy disfruta de su carrera junto a sus compañeros del Comic 2002 del Show de Videomatch.

 

Sin lugar a dudas La Maestra se ganó al público marplatense en esta temporada y amenaza con seguir haciéndolo en algún que otro teatro de la calle Corrientes.

 

Luego de un día agitado en la búsqueda de este referente del transformismo accede a una entrevista.

 

Comenzamos a insertarnos en sus comienzos y no puede evitar la huella que dejo La Correntina en su carrera:-"Walter me dio la posibilidad de pisar por primera vez un escenario. Fue alguien que creyó en mí y muy pocas personas en este ambiente se juegan. Creo que La Correntina era una especialista en amamantar a futuros transformistas ". Lo recuerda con una sonrisa por un momento es inevitable al caer la tarde no sentir una nostalgia por su desaparición.

 

Confiesa que si no fuera transformista no serviría para nada: -"Soy un dormilón por excelencia. Me gusta disfrutar de mi soledad, del cine o de algún libro de Gabriel García Márquez." Luego de estas confesiones es muy difícil adentrarnos en su intimidad en efecto Juan Pablo Geretto es uno de esos personajes que no expone su vida privada al público, desde su parquedad deja entrever la imagen de una persona netamente insinuante. Comenta "sinceramente no se como será mi trabajo con Marcelo Tinelli , precisamente estoy viajando a Baires para hablar con la productora así es que no te puedo anticipar nada...." Parece despreocupado tal vez sea por que todo lo que toca lo convierte en éxito, lo cierto es que como todo grande sabe que la humildad es una de las mejores cartas de presentación y sin lugar a dudas es lo que lo caracteriza.

 

Mientras tomamos unos mates, juega con su celular al estilo la madre diabólica de "Chucky", uno de sus personajes favoritos... al acordarnos de este personaje inmediatamente habla de su público:-"Mi meta es que la gente se ría de sus propias miserias y que se olvide de todos sus problemas. Honestamente sueño en el futuro ser un viejo transformista uniendo a dos generaciones".

 

Rosario/12 - 12 de enero de 2003

PRODUCCIÓN TEATRAL Y LOS MEDIOS MASIVOS EN ROSARIO

El fenómeno de Juan Pablo Geretto, con tres Broadway llenos en su despedida de Rosario; sirve para analizar cómo las producciones locales desdeñan el marketing para el público.

La temporada teatral del 2002 finalizó con un hecho inusual para una ciudad que se caracterizó siempre por su escepticismo y falta de apoyo a las producciones locales. La interminable despedida de "Solo como una perra", de el actor Juan Pablo Geretto, que agotó las localidades de tres funciones en la recuperada Sala del Broadway, generó todo tipo de comentarios y el despliegue inusual por parte de algunos medios gráficos. Este episodio analizado en profundidad sirve para echar luz acerca de ciertos comportamientos que exceden aquellos previsibles análisis que se conforman con atribuir solamente el hecho, a las condiciones histriónicas del talentoso actor oriundo de Gálvez.

Tampoco alcanza a explicar el fenómeno, la versión que lo atribuye a  que una parte considerable de ese público, fue el que ritualmente concurrió a sus presentaciones en "La Traición de Rita Hayworth".

En ocasión de recibir en Mar del Plata, el premio Estrella de Mar 2001, al mejor espectáculo unipersonal de la temporada, "Solo como una perra", comenzó a recibir parte de ese público mediático que sacraliza los productos premiados que ganan espacio en los medios audiovisuales nacionales. Ese mismo año y para acompañar políticamente este acontecimiento, Juan Pablo Geretto recibe el diploma de "Honor al Mérito", otorgado por el Honorable Concejo Municipal de nuestra ciudad y llena la Sala del Teatro del Parque de España.

En esa memorable función, además del "público cautivo" que lo seguía en "La Traición...", estaba presente una gran parte de los curiosos que siguen de cerca los clásicos programas de entrega de premios y que recién aparecen cuando el espectáculo tiene "garantía de calidad" aprobada por la televisión porteña.

De ninguna manera se puede subestimar el impacto producido a nivel nacional por el concurso de humoristas "Cómic 2002" organizado por "El Show de VideoMatch", que le permitió a gran parte de telespectadores locales enterarse de quién era Juan Pablo.

Los diferentes sectores que participan de la construcción del hecho espectacular de nuestra ciudad deberían evaluar que ese mismo público rosarino es al que se pretende convocar desde hace años para llenar las salas semivacías. Habría que pensar entonces en un tema que ha comenzado a calar en alguna parte de los hacedores del teatro rosarino: el tema de la producción y la estrategia para saber a quién y cómo se le ofrecerá el espectáculo.

En ese sentido el éxito de "Solo como una perra", se basa no sólo en el talento y la ductilidad de Juan Pablo Geretto, sino en el grupo de trabajo que se mueve con él que con una estrategia inteligente llegó a "construir" una franja de público que permanecía ausente.

De esto se trata en una ciudad que ha madurado a nivel de creatividad y profesionalización, y en la que no se pone en duda la capacidad y el nivel técnico adquirido por los elencos rosarinos que destacan en los grandes Festivales de teatro nacionales.

Pero es cierto que una gran parte de estos teatristas no privilegian el tema de la producción y el destino final de sus trabajos, funcionando durante mucho tiempo como artistas a los cuales les alcanza el reconocimiento de sus pares y de algunos pocos amantes del teatro "no comercial".

Esto pareciera comenzar a revertirse en los últimos años y en parte pesa mucho el hecho del aislamiento de sólidos trabajos que han requerido de un tiempo considerable de entrenamiento y búsqueda estética, para finalizar con escasas funciones y una nula repercusión de espectadores.

Uno de los grandes problemas a resolver sigue siendo el hecho de sostener la calidad de la experimentación y los objetivos de trabajo que para algunos no siempre van de la mano con la recepción y los gustos del público.

Todavía no se alcanza a comprender que no se trata de "hacer concesiones", al tener en cuenta los códigos y las apetencias de mucha gente que sería potencialmente una franja a capitalizar, a la hora de evaluar el problema de las salas vacías.

La Voz del Interior Online - 8 de febrero de 2002

YO ME RÍO DE MÍ MISMO

Una mujer desvencijada con una bolsa en una muñeca y acento paraguayo pide que bajen la música: “Qué, ¿te lo anda pidiendo el cuerpo?”, dice mirando desafiante hacia la consola de sonido. Entre esos límites imprecisos se desarrolla Solo como una perra, el unipersonal de Juan Pablo Geretto que se presenta en el teatro El Nazareno de Villa Carlos Paz.
A los 27 años, el actor santafesino ofrece un trabajo “interior y del interior” en el que el transformismo halla su mejor molde a través de mujeres grotescas y reconocibles; graciosas de a ratos, extrañas y al borde de una confesión que deja entrever la cara oculta del performer.
Juan Pablo salió de su Gálvez natal en la provincia de Santa Fe para ser él mismo. El teatro lo ayudó a encontrar el camino.
Desde hace dos años muestra Solo como una perra en distintas escenarios del interior del país. Hubo semanas en las que paseó el espectáculo por Rosario, Venado Tuerto, Buenos Aires y Tucumán. O, por Mar del Plata, Buenos Aires y Rosario. En todas partes lo trataron bien, por eso piensa que ese trabajo de “espora” dio sus frutos en verano.
Con la obra convenció a los porteños, ganó el Premio Estrella de Mar 2001 y ya recibió el Bamba 2002 en Villa Carlos Paz. Noche a noche, la pelea desde la salita de Libertad 70, con mesas de café–concert, muy cerca del público.

Como Niní

–Por momentos, pensando en los recursos que utilizás, viene a la mente la manera de Niní Marshall para crear personajes simples, sólo en apariencia.
–De hecho, Niní como artista y como comunicadora es mi parámetro.
–¿Cómo nacieron esas mujeres, esas voces y perspectivas?
–Ellas eligieron de mí lo que puedo dar; se fueron armando solas. Los textos fueron improvisaciones con público; lo que me hizo adquirir velocidad para las contestaciones en vivo.
–La estilización del lugar propio (Gálvez) implica un gran equilibrio entre el recuerdo que a veces suena muy doloroso y las posibilidades humorísticas de ese material. Decís muchas cosas del pueblo y su gente.
–Recién el año pasado volví a Gálvez a hacer funciones. Fue maravilloso. Yo me había ido muy enojado del pueblo, como todos los adolescentes que se van pensando que el pueblo le coarta las posibilidades de crecer, cuando en realidad se las coarta uno. Uno puede irse o crecer adentro. Yo me encontré muchos años después haciendo un espectáculo en el que todo era mi pueblo y yo vivía de mi historia, y hasta pude tamizar las cosas que no fueron muy lindas a través del humor, como para terminar con los rencores que no permiten expandirse.
–La paraguaya –o algo así– ¿cómo apareció en tu galería?
–Fue perdiendo el acento y ya es una ciudadana del mundo. En realidad, la paraguaya soy yo. Describe mi parque de diversiones; la historia absurda de la Ema (N. de la R: la desopilante biografía de la mujer pequeñita que tuvo mellizos, dos brotes... torcidos) es mi modo de relacionar ciertas cosas o de imaginarme finales. De hecho, es mi historia porque habla desde el sentido común, propio de las frases hechas, que uno va escuchando por ahí.
–¿Y la maestra?
–La maestra son todas mis maestras. Cuando dice: “Contalo, así nos reímos todos”, hace falta haberlo vivido en carne propia, para reírse. Nuestros recuerdos y referencias de la infancia son los mismos en varias generaciones. Me preguntan cómo me acuerdo del vasito desplegable si tengo 27 años, pero tenía cinco, hace 22, y entonces las comunicaciones y la vida no iban tan rápido. El vasito existía en los pueblos. La maestra es muy argentina, por eso es tan contradictoria.
–Resulta muy interesante el plano de confesión velada que tiene todo el espectáculo. ¿Es deliberadamente así; es el modo de ir armando la otra cara de Juan Pablo?
–¿Por qué velada?
–Por la presencia del personaje y los recursos teatrales.
–Mis personajes dicen lo que yo quisiera decir, si me atreviera, sin el maquillaje o sin la máscara. Tal vez sea un impedimento mío, esa necesidad de ponerme cosas encima para expresarme. Pero también es cierto que si hubiera encontrado otra manera, no hubiera sido actor.

Por ahora, en Rosario

Geretto hizo temporada el año pasado en Mar del Plata; también sentó un precedente en Buenos Aires en el Picadilly de la calle Corrientes. “Fue una vidriera muy grande para este espectáculo”, explica.
En Rosario las cosas anduvieron bien. De inquilino pasó a anfitrión.
“Me presenté en un lugar que en su momento no era el habitual para teatro; era entonces no convencional, como lo han sido todos los bares que incorporaron un escenario para atraer público. Ahí nació Solo como una perra. Fue un desborde de público, quizá porque no estaban acostumbrados a ver teatro con estos códigos. Había cola de horas, para entrar: un delirio. Después abrimos otro lugar, que se llama La traición de Rita Hayworth donde se presentan cinco espectáculos semanales diferentes.

En el corralito creativo

Juan Pablo Geretto no sabe qué sigue después de este unipersonal. “Estoy en el corralito”, dice y confiesa su desconcierto. Retoma el diálogo a propósito de los climas de la obra.
–Parece que te rondan otros climas, no sólo el humorístico o la parodia. Hacia el final de “Solo como una perra” y en el monólogo de la maestra, aparece el sentimentalismo; se acaba la risa.
–Mi trabajo es fundamentalmente dramático. Después se agrega el humor. Los personajes dicen cosas fuertes. La paraguaya lo dice en un tono más festivo; la maestra, en cambio, corta y enfrenta, pelea. Los personajes se van perfilando solos. En realidad, no tengo ganas de seguir haciendo humor. Solo como una perra me divierte muchísimo pero todo lo que he estado pensando generalmente no sale con humor. Luché bastante contra eso pero si es así... De todos modos algo humorístico saldrá.
–Antes de la función se reparten unos formularios donde el espectador puede opinar y poner sus datos. ¿Qué dice la gente?
–En Córdoba siento que es un fenómeno. No les alcanza el papelito y siguen escribiendo del otro lado. No sé si es Córdoba o porque la crisis me tocó acá. La gente coincide en distintos puntos: en la necesidad de ser respetados, el agradecimiento de no quedar expuestos ni de ser agredidos; la posibilidad de reírse de sus cosas, como yo, que estoy del otro lado. Yo me río de mí mismo y eso los hace sentir a gusto; se relajan, se entregan.

La Voz del Interior Online - 4 de febrero de 2002

JUAN PABLO GERETTO OFRECE UN SHOW CON CLIMA DE CAFÉ CONCERT

Cinco mujeres hablan a través de Juan Pablo Geretto y sin embargo él dice estar Solo como una perra. Todos los días a las 22.30, el actor santafesino, nacido en Gálvez hace 27 años, presenta su unipersonal que, con estructura de café concert y mucha participación del público, recorre desde la mirada femenina los avatares de la realidad social.

Con más de 500 funciones presentadas desde su estreno hace tres años en la ciudad de Rosario, Solo como una perra obtuvo el premio Estrella de Mar 2001 al mejor unipersonal de la temporada en Mar del Plata y el premio Bamba 2002 en la misma categoría el pasado 28 de enero en Carlos Paz.

Geretto, formado en circuitos de teatro independiente desde los 8 años, se presenta este año por primera vez en Córdoba en la sala 1 de El Nazareno, Libertad 50 de Villa Carlos Paz. En una charla con este diario, el actor dijo estar muy sorprendido por el respeto y la profunda admiración que mantiene el público cordobés con los humoristas y por la particular importancia que lo local tiene en su sentido del humor.

“El contacto con la gente es lo que va “aggiornando” constantemente mi espectáculo y en el caso de los cordobeses es muy llamativa la forma en que han captado a mis personajes. Estoy muy contento con la respuesta de la gente”, dijo el actor santafesino.

"...Su maleabilidad interpretativa, su fluído vínculo con el público, su oficio de dibujar con trazos gruesos sin caer en la vulgaridad y su manejo de los guiños de humor consiguen divertir sin que él traicione los artilugios típicos del transformismo.
Geretto es excelente. No sólo por sus virtudes interpretativas, sino por la energía cristalina que sabe intercambiar con quien lo mira..."

Alejandra Herren – La Nación

"... Una gran solidez a la hora de resaltar matices entre criaturas tan diferenciadas con un increíble manejo del cuerpo y de la voz. Su humor trasciende la risa fácil para cuestionar modelos socialmente establecidos..."

Julio Cejas - Rosario/12

"... Una respuesta para este género. Una infancia particular con recuerdos conmovedores suman características infrecuentes. Sin efectos especiales, solo con talento e inusitado poder de comunicación..."

Ana Saone - Revista Luna

"... Fuerte presencia escénica, potencia interpretativa, una innegable capacidad cómica y un dominio de muchos de los secretos de la improvisación, son algunos de sus atributos. "Solo Como Una Perra" posee un mérito central: la revelación de un actor..."

Jorge Dubatti - El Cronista

"... Textos irónicos e inteligentes, desnudan a través del humor, un modelo de sociedad. Vale la pena hacer un alto en el vértigo cotidiano para descubrir a un estupendo comediante..."

Reynaldo Sietecase - Revista Veintitrés